Periodista colombiana secuestrada hace 16 años expone su caso ante ONU

Error message

Deprecated function: Array and string offset access syntax with curly braces is deprecated in include_once() (line 20 of /home/members/cimac/sites/cimacnoticias.com.mx/web/includes/file.phar.inc).
INTERNACIONAL
LIBERTAD DE EXPRESIÓN
   Colombia rendirá su EPU estos días
Periodista colombiana secuestrada hace 16 años expone su caso ante ONU
CIMACFoto: Gabriela Mendoza Vázquez
Por: la Redacción
Cimacnoticias/Cerigua | Guatemala, Guate.- 19/10/2016

A partir de hoy y mañana, Colombia rendirá su Examen Periódico Universal ante Naciones Unidas. Previo a esta reunión, la periodista colombiana Jineth Bedoya, secuestrada, torturada y víctima de violación, se reunió con expertos internacionales que conforman el Comité de Derechos Humanos de la ONU, ante quienes expuso su caso el cual, continúa en la impunidad.
 
En entrevista ofrecida a Carmen Lucía Castaño para “Panorama RIDH”, señaló que “perdonar es muy difícil, cuando no se tiene la verdad en la mano”.
 
SU HISTORIA
 
La periodista Bedoya fue secuestrada el 25 de mayo del año 2000, fue torturada y agredida sexualmente mientras trabajaba en una investigación sobre una red de tráfico de armas y secuestrados en la que estaban implicados militares, policías, políticos, empresarios y funcionarios.
 
A 16 años de los hechos, sólo hay dos condenados como autores materiales, pero quien ordenó estos delitos permanece en la impunidad.
 
Bedoya, actualmente subeditora de “El Tiempo”, el diario más importante de Colombia, explicó que en su país han sido muchos los periodistas asesinados, secuestrados, amenazados y exiliados.
 
“A ellos les apagaron la voz, pero a mí no; cuando miro hacia atrás y veo el asesinato de Jaime Garzón, de Guillermo Cano, de los periodistas de El Espectador y de tantos otros colegas, creo que tengo una gran responsabilidad, porque sus casos ni siquiera han podido llegar a la instancia a la que ha llegado el mío”, dijo.
 
Añadió que a los periodistas en Colombia se les ha hecho creer que no tienen derechos; que su responsabilidad está ligada simplemente a informar y muchas veces llevan la peor parte, por hacerlo mal o por trabajar en los medios relacionados con los grupos económicos o con el gobierno de turno.
 
“Por eso hemos dejado de reclamar nuestros derechos: se nos ha olvidado decir que hoy la pauta oficial nos está autocensurando, que está cerrando los medios de comunicación pequeños y afectando a los medios alternativos; por eso era fundamental traer esa voz a este espacio”, indicó.
 
“Creo que el hecho de que un sobreviviente pueda intervenir en un espacio como éste le da mucho impulso al tema; eso fue lo que sentí al hablar con los expertos; su receptividad y la de la gente que estaba en la reunión, me hace sentir que vale la pena seguir haciéndolo pese a lo difícil que es”.
 
La investigación a la que se dedicaba cuando fue víctima de estos delitos era sobre una gran red de tráfico de armas y de secuestrados en la que estaban involucrados militares y policías que tenían negocios con los paramilitares cuyos compradores eran los miembros de la guerrilla.
 
“Yo lo estaba investigando sin saber todos los tentáculos y la dimensión que tenía ese entramado; hoy lo tengo muy claro, pero en ese momento solamente estaba jalando uno de los extremos y me estrellé contra la punta del iceberg que era una de las más grandes redes de corrupción que ha habido en Colombia; casi me matan”, recordó.
 
La red se desarticuló, pero quienes estaban involucrados hoy siguen en Colombia sin estar judicializados; algunos de ellos son empresarios en el negocio de la seguridad; no sé cuáles serán sus nexos actualmente, pero imagino que después de esa red hicieron otros actos de corrupción porque ése es su perfil.
 
Bedoya señaló que en este momento dos de sus victimarios están condenados, pero eso no la deja tranquila por una sencilla razón: ellos no dijeron la verdad; le pidieron perdón sólo porque al hacerlo iban a tener una rebaja de pena; “en la última audiencia decidí no aceptar ese perdón porque no es un perdón que nace del alma, sino del interés del beneficio que pueden obtener de él”, dijo.
 
Para la periodista colombiana, el perdón tiene que estar ligado a la verdad y ellos no la dijeron; en su criterio, si algo pudiera permitirle cerrar este ciclo sería conocer la verdad: quién lo ordenó y quien haya sido de la cara y lo acepte.
 
16/RED/LGL