Radio, prensa y TV contra candidatas en campañas

NACIONAL
LIBERTAD DE EXPRESIÓN
   Discriminación mediática
Radio, prensa y TV contra candidatas en campañas
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | México, DF.- 20/12/2013

Observatorios de medios de comunicación que monitorean las campañas electorales, demuestran la discriminación y la exclusión que enfrentan las candidatas, así como el papel secundario que se les da a las mexicanas en la sociedad.
 
Las mujeres que se desempeñan en la política como candidatas a algún puesto de elección popular, observan que al hacer campañas, la radio, la prensa y la televisión las ignoran o las excluyen. Cuando no es así, las descalifican, las estigmatizan y las juzgan. Esto da como resultado que los medios dejan de ser vías de enlace con la ciudadanía y se convierten en escenarios de discriminación.
 
Si las mujeres pretenden ganar elecciones tienen que estar en los medios pues sólo así lograran que sus propuestas lleguen al mayor número de personas, por ello y ante la falta de una norma al respecto las candidatas empiezan a exigir ser consideradas en las estrategias de comunicación política tanto de partidos como de autoridades electorales.
 
De acuerdo con el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral, en los procesos electorales los medios se convierten en actores que abonan a la reflexión y al análisis.
 
Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) realizó uno de estos observatorios durante las elecciones de 2009 para renovar el Congreso y otro en las elecciones de 2012 cuando además se eligió Presidente de la República. En ambos casos encontró que las candidatas se consideran intrusas en un espacio masculino.

En 2009 el observatorio analizó seis periódicos de edición nacional y cinco portales de noticias durante mayo, junio y julio de 2009, y para el caso especial de las diputadas de la LXI Legislatura que solicitaron licencia se revisó la información publicada entre septiembre y octubre de 2009.
 
ORIGEN DEL PEYORATIVO “JUANITAS”
 
Un fenómeno que destacó de este análisis es que en estas elecciones los partidos políticos cumplieron la cuota de género y postularon a casi 40 por ciento de mujeres pero al tomar posesión 11 diputadas electas renunciaron a sus cargos para dejarlos a sus compañeros varones.
 
Los medios de comunicación bautizaron a las diputadas como “Juanitas” en alusión a “Juanito”, el hombre que prestó y se prestó a la simulación de su candidatura, pero que también llamó la atención por su origen popular y sin “tablas” para enfrentar los cuestionamientos y el revuelo que causó su triunfo en la delegación Iztapalapa en la Ciudad de México.
 
CIMAC consideró que el término se usó en la prensa con un sentido peyorativo porque también se refería al juego de palabras sobreentendido popularmente de decir “Juan” al tonto, al despistado, con lo cual se inició una tendencia despectiva al difundir noticias como “Alista PAN su 'juanita'”.
 
Para la elección presidencial de 2012 CIMAC hizo otro monitoreo y en esta ocasión revisaron dos mil 31 textos periodísticos publicados entre el 30 de marzo y el 15 de julio de 2012, en seis periódicos de edición nacional.
 
En la campaña intermedia del monitoreo también aparecieron Kenia López que fue postulada al cargo de Jefa Delegacional de Cuajimalpa por el PAN; Alejandra Barrales que fue candidata a senadora; María Elena Orantes López candidata al gobierno de Chiapas y Natalia Juárez, candidata a diputada federal por el Distrito 8 de Jalisco, esta última que destacó por hacer campaña “semidesnuda”, según reportaron los medios.
 
“INTRUSAS EN UN ESCENARIO MASCULINO”
 
Pero con Josefina Vázquez Mota, el análisis revela varias vertientes, que van desde el juego de palabras hasta ideas sexistas explícitas, además de una marcada tendencia discriminatoria. Desde el cuestionamiento a su campaña: “Quiere ser "diferente", pero…”, “¿Por qué es diferente?”. Se reproduce una imagen de las mujeres como seres débiles, enfermizas y no pueden dar la batalla en una contienda electoral: “Pálida y temblorosa, Vázquez Mota niega cualquier malestar”, “Josefina Vázquez Mota padece presión baja”.
 
Además del deber ser, las mujeres no deben enfermarse, deben aguantar cualquier adversidad, sobre todo en el ámbito político, se habló del tambaleo de su candidatura, de la debilidad política de la candidata sin partido y de los tropiezos de su equipo de campaña: “Mareo de Josefina acapara atención”, “Josefina se tambalea”, “Domingo de pálida resurrección”.
 
Este monitoreo resultó central porque en estos comicios participó una mujer como aspirante a la Presidencia de la República, Josefina Vázquez Mota; asimismo contendieron otras mujeres que acapararon la atención mediática en la capital del país, Beatriz Paredes Rangel, Isabel Miranda y Rosario Guerra, quienes compitieron por la Jefatura del Gobierno del Distrito Federal.
 
El análisis indica que los candidatos no hablaron de las diversas problemáticas que viven las mujeres, ni de los compromisos firmados por el Estado en torno al ejercicio de los derechos femeninos, es decir, las mujeres no fueron consideradas ciudadanas pues cuando se habló de ellas fue desde una lógica patriarcal, impregnada de sexismo y estereotipos.
 
A LA PRENSA LE INTERESA LA APARIENCIA FÍSICA
 
Del total de textos periodísticos que se referían a la candidata y a los presidenciables (13 mil 908 textos) Josefina Vázquez Mota apareció en 3 mil 356 textos, equivalente a 24 por ciento, Enrique Peña Nieto obtuvo el 34 por ciento de los espacios, Andrés Manuel López Obrador el 31 por ciento y Gabriel Quadri de la Torre el 11 por ciento.
 
Los resultados mostraron que a la prensa escrita le interesó resaltar cuatro aspectos de las candidatas: su apariencia física, el  hecho de que las mujeres deben estar en el ámbito privado, su incapacidad y desinterés por participar en la vida democrática y la negación a participar en puestos de poder.
 
Se informó de las mujeres desde la apariencia en titulares como: “Critican expertos el 'nuevo look'”, “Los zapatos azules”, “De faldas y pantalones”, “…y se cuelga la bolsa de batalla”, “Enciclomedias y enciclofaldas”. También se informó de ellas como si fueran objetos, por ejemplo: “A las mujeres también les gusta la lencería, Josefina” o “Josefina no es 'producto vendible'".
 
También se habló de las mujeres como amas de casa, madres, esposas, hijas y cuidadoras con titulares como: “Se mete hasta la cocina en simbólico municipio”, “Quiero que maneje la casa”. Además se les ridiculizó por su papel de trabajadoras y expertas en las labores domésticas: “Enseñen a planchar a sus maridos”
 
En otros casos se habló de la rivalidad entre mujeres “Van contra Josefina mujeres del PRI”, “Vázquez Mota abre fuego contra Gordillo y Quadri”, “Elba sepulta a Josefina”. Y así se dijo que ellas son chismosas, desesperadas y que representan un problema: “Josefina, AMLO y el chisme como discurso”, “El problema de AMLO no es Peña Nieto, es Josefina”. Por otra parte resaltó su papel de eternas cuidadoras: “Mujeres saben cuidar bien a la familia: Miranda de Wallace”, “Defenderé como leona a los niños del DF: Wallace”.
 
DISCRIMINACIÓN TAMBIÉN EN COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL
 
La Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI) hizo otro análisis sobre la propaganda electoral de la candidata y los candidatos presidenciales que, según la investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM, Aimée Vega Montiel, mostró con contundencia la discriminación de género en la comunicación audiovisual.   
 
Del total de spots de radio y televisión revisados en esos comicios la AMEDI encontró que el 83 por ciento tuvieron como principal actor político a figuras masculinas; al 83 por ciento como enunciadores del discurso y sólo el 4 por ciento tuvo a las mujeres como destinatarias de los mensajes.
 
Además destacó que la publicidad política de Enrique Peña Nieto y Gabriel Quadri de la Torre fue la más discriminatoria, por ejemplo, el 99 por ciento de los anuncios de Peña Nieto lo colocaron como el principal actor y sólo el 6 por ciento  de sus mensajes fueron dirigidos a las mexicanas. Mientras que en el 100 por ciento de la campaña audiovisual de Quadri de la Torre él figuró como principal actor y sólo el 3 por ciento de su publicidad fue dirigida al electorado femenino.
 
En las campañas en radio y televisión de Andrés Manuel López Obrador hubo más mujeres como actoras pero el incremento no fue significativo con respecto a los otros candidatos (8 por ciento) además en ningún anuncio hizo eco de las demandas y propuestas del movimiento feminista. Por su parte Josefina Vázquez Mota incorporó más mujeres en su publicidad pero interpeló a las ciudadanas en su condición de esposas y madres.
 
NO INTERESA EL EMPODERAMIENTO DE LAS MUJERES
 
Para Vega Montiel estos datos muestran que la discriminación de género que domina en la sociedad y en la política, domina también en las rutinas de producción y en los contenidos de la propaganda político-electoral.
 
A la vista de lo expuesto dice que ni a este gobierno, ni a los partidos, ni a la autoridad electoral les interesa impulsar el empoderamiento de las mujeres en la esfera política porque hacerlo significaría eliminar los privilegios de los varones,  quienes históricamente se han visto beneficiados por este sistema de relaciones, y que son quienes se encuentran al frente de estas instituciones.
 
Agrega además que de cara a la próxima reforma electoral, sería deseable que la ley incorpore la participación, en condiciones de igualdad, de las mujeres al ámbito de la ciudadanía, y que garantice su acceso a los recursos y herramientas para el desarrollo de sus derechos políticos pues ese es un asunto ético y de justicia social.
 
Con toda esta evidencia clara de discriminación mediática hacia las candidatas, en 2008 la Red de Investigadoras por la Vida y la Libertad de las Mujeres presentó una propuesta para reformar las Leyes de Radio, Televisión y de Telecomunicaciones. Los “Lineamientos y Mecanismos para una legislación de medios de comunicación con perspectiva de género” fueron un intento por garantizar la igualdad de género en esta materia.
 
Sin embargo, en ese momento no fueron considerados, la misma propuesta fue retomada en la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones aprobada en 2013 aunque tampoco fue tomada en cuenta, no obstante las mujeres no se cierran las puertas y ahora están tratando de encontrarla en los reglamentos de las autoridades electorales.
 
13/AGM/LR